Contrato de mutuo con interés ante notario en Chile
26 de junio de 2026
¿Tu préstamo incluye intereses? Conoce el límite legal que no puedes superar, cómo redactar la cláusula de intereses y qué impuestos debes pagar al SII.

Cuando en un préstamo entre particulares se pactan intereses, existen reglas legales específicas que muchas personas desconocen. Existe un límite legal para los intereses que se pueden cobrar, obligaciones tributarias que cumplir y cláusulas concretas que deben quedar por escrito. Si no lo haces correctamente, puedes enfrentar problemas legales o con el SII. En este artículo de Portal Firma te explicamos todo lo que necesitas saber antes de firmar un contrato de mutuo con interés en Chile.
¿Se pueden cobrar intereses en un préstamo entre particulares?
Sí, la ley chilena lo permite, pero con límites claros: Lo primero que debes saber es que si en el contrato no se dice nada sobre intereses, la ley asume que sí se deben pagar. Por eso, sea que quieras cobrar intereses o no, siempre debes dejarlo por escrito. A partir de ahí, si decides pactar intereses, hay reglas precisas que debes respetar.
¿Cuánto interés se puede cobrar?
La ley establece un límite máximo de interés que no se puede superar en ningún préstamo. Ese límite se calcula a partir del interés promedio que cobran los bancos en Chile, y no puedes cobrar más de 1,5 veces ese valor.
¿Cómo saber cuál es ese límite? La Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que es el organismo del Estado que regula el sistema bancario, publica ese número todos los meses en su sitio web. Antes de redactar el contrato, revisa el valor vigente ese mes en el sitio de la CMF para asegurarte de no superarlo.
¿Qué pasa si se cobra más del máximo permitido?
Si el interés que pactaron en el contrato supera el límite que establece la ley, ese acuerdo se considera como si no existiera y los intereses se rebajan automáticamente al valor máximo permitido. No es necesario hacer ningún trámite: la ley lo corrige sola, pero hay una consecuencia adicional: si ya cobraste intereses por sobre ese límite, estás obligado a devolver la diferencia. Por eso es fundamental revisar el límite vigente antes de firmar cualquier contrato.
¿Cómo se redacta la cláusula de intereses en el contrato?
Para que el contrato quede claro en cuanto a los intereses, debe indicar cuánto se va a cobrar, si ese porcentaje es mensual o anual, desde qué fecha empiezan a aplicarse y qué pasa si el deudor se atrasa en el pago. Y si el préstamo no cobra intereses, también hay que escribirlo expresamente, porque si no se dice nada, la ley asume que sí se deben pagar.
El Impuesto de Timbres y Estampillas: lo que no puedes ignorar
Este es el punto que más personas desconocen y que puede generar problemas con el SII. Según el organismo, todo préstamo de dinero debe acreditarse con el contrato mutuo correspondiente, y sobre ese contrato se debe pagar el Impuesto de Timbres y Estampillas.
Este impuesto tiene dos valores posibles según el tipo de préstamo. Si el préstamo tiene una fecha de vencimiento definida, se cobra un pequeño porcentaje mensual sobre el monto prestado, con un tope máximo. Si el préstamo no tiene fecha de vencimiento, se aplica un porcentaje fijo sobre el total. En ambos casos, el impuesto se declara y paga directamente en el sitio web del SII.
No pagarlo puede traer consecuencias: si el SII te pide justificar de dónde salió el dinero prestado o recibido, y no puedes acreditar el contrato con el impuesto pagado, podrías enfrentar observaciones en tu declaración de renta.
¿Cómo firmar el contrato de mutuo con interés de forma segura?
Con Portal Firma puedes firmar tu contrato de mutuo con Firma Electrónica Avanzada, que tiene la misma validez legal que una firma ante notario, de forma completamente online. Esto es especialmente útil cuando las partes están en distintas ciudades o quieren evitar el trámite presencial en una notaría. Una vez firmado el contrato, recuerda declarar y pagar el Impuesto de Timbres y Estampillas en el SII para que todo quede en regla desde el principio.
Formalizar un préstamo con interés no es complicado si sabes las reglas. Conocer los límites legales, redactar bien la cláusula de intereses y cumplir con las obligaciones tributarias son los tres pasos clave para protegerte y evitar problemas futuros. Con todo resuelto de forma digital, puedes dejar el contrato firmado en minutos, con plena validez legal y con un documento que te respalda ante cualquier disputa o consulta del SII. Recuerda que un contrato bien redactado protege tanto al prestamista como al deudor: deja en claro qué se acordó, evita malentendidos y entrega certeza a ambas partes desde el primer día. En préstamos entre personas cercanas, donde los acuerdos suelen hacerse de palabra, contar con un documento firmado puede marcar una gran diferencia si algo sale mal.



