Contrato de depósito en Chile: ¿Cuándo usarlo?
28 de julio de 2026

¿Alguna vez has dejado un objeto de valor al cuidado de otra persona sin prestárselo para que lo use? En términos legales, eso puede constituir un contrato de depósito y en este artículo de Portal Firma te explicaremos en qué consiste, cuándo usarlo y qué obligaciones implica para cada parte.
¿Qué es el contrato de depósito?
Según el Código Civil, el depósito es el contrato en que se confía una cosa corporal a una persona que se encarga de guardarla y de restituirla. En términos simples: una persona entrega un objeto a otra para que lo cuide, con la obligación de devolvérselo cuando lo pida. La persona que entrega el objeto se llama “depositante” y quien lo recibe se llama “depositario”.
¿En qué se diferencia del comodato?
Ambos contratos implican entregar algo a otra persona, pero tienen una diferencia clave. En el comodato, la persona que recibe el bien puede usarlo. En el depósito, en cambio, el depositario no tiene derecho a usar la cosa sin autorización expresa del depositante, según el Código Civil. El depósito es pura y simplemente para guardar, no para usar.
¿Cuándo se usa el contrato de depósito?
Este contrato es útil en situaciones comunes, como cuando necesitas dejar un objeto al cuidado de otra persona sin que esta lo use, por ejemplo: cuando dejas tu auto en un taller o estacionamiento, cuando confías joyas u objetos de valor a un tercero para su custodia o cuando dejas documentos importantes en manos de alguien de confianza mientras estás fuera del país. También es habitual en el ámbito comercial, como cuando una empresa guarda sus productos en una bodega de terceros antes de distribuirlos a sus clientes. En todos estos casos, formalizar el acuerdo por escrito permite dejar constancia de qué se entregó, en qué estado estaba y quién es responsable de cuidarlo.
¿Qué obligaciones tiene el depositario?
El depositario tiene dos obligaciones principales. La primera es guardar la cosa con el debido cuidado. La segunda, y más importante, es restituirla cuando el depositante la solicite. Esto significa que el depositante puede pedir la devolución en cualquier momento, incluso si se acordó un plazo, y el depositario no puede negarse.
¿Se debe hacer por escrito?
Por ley, el contrato de depósito debe constar por escrito. Ahora bien, si no se hace por escrito y luego surge un problema, la ley le cree la palabra al depositario, es decir, a quien recibió el objeto. Eso significa que si el depositario dice que nunca recibió nada, o que ya lo devolvió, será muy difícil para el dueño demostrar lo contrario sin un documento. Por eso, formalizarlo correctamente por escrito es siempre la opción más segura para ambas partes.
¿Cómo puede ayudarte Portal Firma?
Si necesitas formalizar un contrato de depósito con respaldo legal, puedes hacerlo de forma completamente online a través de Portal Firma, donde ambas partes podrán firmar electrónicamente con certificación notarial incluida y plena validez legal, sin necesidad de desplazarse a una notaría. El servicio está disponible los 7 días de la semana desde cualquier computador o celular, lo que lo hace especialmente útil cuando el depositante y el depositario se encuentran en distintas ciudades o necesitan formalizar el acuerdo con rapidez.




