Novación de deuda en Chile: Qué es y cuándo usarla
15 de agosto de 2026

Cuando dos partes tienen una deuda pendiente y quieren cambiar alguna de sus condiciones, no siempre es necesario cancelar todo y empezar de cero. En algunos casos, la solución es reemplazar esa obligación por una nueva mediante un mecanismo legal llamado novación. En este artículo de Portal Firma te explicamos qué es, cuándo conviene usarla y cómo formalizarla de forma correcta.
¿Qué es la novación de deuda?
Según el Código Civil, la novación es la sustitución de una nueva obligación a otra anterior, la cual queda por tanto extinguida. En términos simples: la deuda original deja de existir y en su lugar nace una nueva obligación con condiciones diferentes y para que sea válida, ambas partes deben dejar constancia expresa de que la obligación anterior queda extinguida, ya que si esa intención no queda clara en el contrato, la deuda original puede seguir vigente.
¿Cuáles son los tipos de novación?
Existen tres tipos de novación según qué elemento de la obligación se modifica.
El primero es el cambio de objeto, que ocurre cuando se modifica lo que se debe. Por ejemplo, si una persona debe $1.000.000 y acuerda con quien le prestó el dinero que en lugar de pagar en efectivo le va a pintar su casa y ambos dejan constancia de que la deuda original queda cancelada, se produce una novación. Si ese acuerdo no queda por escrito y claro, la deuda en dinero puede seguir vigente aunque la casa ya esté pintada.
El segundo es el cambio de acreedor, que ocurre cuando la persona que tiene el derecho de cobrar la deuda es reemplazada por otra. En términos simples: ya no le debes el dinero a quien te lo prestó originalmente, sino a alguien distinto. Para que este cambio sea válido, el acreedor original debe declarar expresamente que libera al deudor de la obligación anterior.
El tercero es el cambio de deudor, que ocurre cuando una persona distinta asume la deuda en lugar del deudor original. A diferencia del caso anterior, este cambio puede hacerse incluso sin que el deudor original participe, siempre que el acreedor acepte al nuevo deudor.
¿Cuándo conviene usar la novación?
La novación es útil en situaciones concretas: cuando un deudor necesita renegociar las condiciones de una deuda y cambiar el plazo o el monto de las cuotas, cuando una empresa cambia de razón social y el banco exige formalizar un nuevo contrato, o cuando el comprador de una propiedad quiere asumir el crédito hipotecario del vendedor. En todos estos casos, lo más importante es que el nuevo contrato sea claro y no deje dudas sobre la intención de extinguir la obligación anterior.
Por ejemplo, imagina que tienes un crédito con un banco y debido a dificultades económicas no puedes seguir pagando las cuotas actuales. En lugar de caer en mora, acuerdas con el banco extender el plazo del crédito y reducir el monto de cada cuota. Ese nuevo acuerdo reemplaza al contrato original y ambas partes quedan obligadas a las nuevas condiciones. Eso es una novación.
¿Cómo formalizarla correctamente?
La novación no exige una forma específica, pero debe respetar las mismas condiciones que tenía la deuda original. Si el contrato inicial se firmó ante notario, el nuevo también debe hacerse de esa forma. Lo más importante es que el documento quede redactado de forma clara y que indique expresamente que la deuda anterior queda extinguida. En Portal Firma puedes firmar este tipo de contratos con Firma Electrónica Avanzada y certificación notarial desde cualquier lugar de Chile, sin filas ni visitas presenciales a una notaría.




