Herencia y divorcio en Chile: Distribución de bienes
02 de junio de 2026
¿Heredaste bienes durante tu matrimonio y ahora te divorcias? Descubre qué te corresponde y qué documentos notariales necesitas para proteger tu patrimonio.

Cuando un matrimonio llega a su fin, una de las preguntas más frecuentes es: ¿qué pasa con los bienes que recibí como herencia mientras estaba casado? La respuesta depende del régimen patrimonial bajo el que estaban casados, y entenderla puede hacer una gran diferencia en lo que finalmente recibirás al momento de la separación de bienes. Este es un tema que genera mucha confusión, porque muchas personas asumen que todo lo que se obtuvo durante el matrimonio es automáticamente compartido, cuando en realidad la ley chilena hace distinciones importantes que pueden proteger el patrimonio personal de cada cónyuge.
¿Qué es la sociedad conyugal?
Cuando dos personas se casan en Chile sin firmar un acuerdo previo, el régimen patrimonial por defecto es la sociedad conyugal. Bajo este régimen, los bienes que se adquieren durante el matrimonio pertenecen a ambos cónyuges en partes iguales. Sin embargo, no todos los bienes obtenidos durante el matrimonio pasan a ser parte de este fondo común, ya que la ley establece categorías de bienes que permanecen como propiedad exclusiva de cada cónyuge, conocidos como bienes propios.
¿La herencia recibida durante el matrimonio es un bien común?
La respuesta depende del régimen patrimonial bajo el que estén casados, pues en la sociedad conyugal, si la mujer recibe una herencia, esos bienes son suyos en términos de titularidad, pero quien los administra legalmente es el marido. Esto significa que él puede tomar decisiones sobre esos bienes, aunque no le pertenezcan (La única excepción es el patrimonio reservado, que son los bienes y el dinero que la mujer gana con su propio trabajo, sobre los cuales sí tiene control total e independiente) Cuando el matrimonio termina y se hace la liquidación, estas diferencias importan mucho para saber qué le corresponde a cada uno, por eso siempre se recomienda tener asesoría legal antes de llegar a un acuerdo.
Hay otras situaciones que también pueden hacer el proceso más complicado, por ejemplo, si el dinero heredado se mezcló con dinero común, como al depositarlo en una cuenta bancaria compartida, o si se usó para hacer mejoras en una propiedad que pertenece a ambos, puede ser difícil separar qué parte corresponde a quién. Lo mismo ocurre si con ese dinero heredado se compraron bienes junto al otro cónyuge, porque ahí pueden surgir discusiones sobre quién es el dueño real. Finalmente, si el matrimonio está bajo el régimen de participación en los gananciales en lugar de sociedad conyugal, las reglas cambian completamente y hay que analizar cada caso por separado con un abogado.
¿Qué documentos notariales pueden ser necesarios?
Cuando hay una herencia involucrada en un proceso de divorcio, contar con la documentación correcta puede ser determinante para proteger lo que legalmente te corresponde. Los documentos notariales que más frecuentemente se requieren son los siguientes:
Poder notarial: si uno de los cónyuges actúa a través de un representante durante las negociaciones o el proceso judicial, ya sea porque reside en otra ciudad, en el extranjero o simplemente porque prefiere delegar esta gestión en un abogado o familiar de confianza.
Escritura pública de liquidación de sociedad conyugal: cuando ambos cónyuges llegan a un acuerdo sobre la repartición de los bienes, pueden formalizarlo mediante una escritura pública ante notario. Este es el método más ágil y económico para distribuir el patrimonio común, ya que evita la necesidad de un proceso judicial ante un juez árbitro, que suele ser más largo y costoso.
¿Cómo tramitar estos documentos sin ir a una notaría?
Puedes tramitar estos documentos de forma completamente online en Portal Firma, con Clave Única y Firma Electrónica Avanzada, sin necesidad de ir a una notaría física. El documento queda listo en menos de 24 horas, lo que resulta especialmente útil en procesos de divorcio donde los tiempos suelen ser ajustados y cada trámite pendiente puede retrasar el cierre del proceso. Contar con estos documentos de manera oportuna puede marcar la diferencia entre proteger tu patrimonio o enfrentar disputas innecesarias que se prolonguen en el tiempo.




